Ayer leí esta frase «espero que ganes esa guerra que no le cuentas a nadie» y pensé en ti.
No te conocemos. Es cierto. Vienes, nos lees y te vas. Somos una newsletter más. Pero para nosotros tú eres alguien muy importante. No sabes cuánto.
Cada vez que abres una de estas cartas digitales, toda nuestra casa vibra de alegría. El día que te uniste a nuestra comunidad fue celebrado. ¡Lolita Perrins crecía! ¿Cómo no íbamos a notar tu presencia?
Eres importante. Créelo.
Pero no sabemos quién eres. No sabemos si eres feliz, si ahora mismo tienes entre manos una guerra contra alguna enfermedad, alguna pérdida familiar, un desamor o, simplemente, ese cansancio raro que se apodera de nosotros tras el verano y que precisa de toda nuestra atención para levantarnos de nuevo.
No, no te conocemos, pero te apreciamos lo suficiente para desear que, sea lo que sea que te esté pasando, sea pasajero y vuelvas a sonreír pronto.
Compartir con otros lo que nos ocurre es importante. Lo sabemos.
Mi padre murió hace un mes. Decirlo en voz alta no aleja su ausencia, pero la hace más llevadera.
Todos tenemos guerras. Algunas se cuentan y otras se libran en silencio. Y quizá por eso importa tanto saber que hay alguien al otro lado. Que, de alguna forma, nuestro amor por los libros nos hace más fuertes si estamos juntos.
Por eso, hoy queríamos decirte que estamos aquí.
Porque, en un mundo tan volátil, estar cuando toca es media batalla ganada.
Por supuesto, y hasta que volvamos a leernos, por favor, sé feliz.
