«Era el mejor de los tiempos y era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación», escribió Dickens en 1859, en el inicio de Historia de dos ciudades.
Cuando Dickens escribió estas palabras no podía imaginar hasta qué punto seguirían resonando con el paso del tiempo. Sin saberlo, dejó una imagen muy precisa de lo que nos toca vivir hoy: un tiempo de descubrimientos y de desconcierto, de avances luminosos y sombras persistentes, de fascinación y también de cansancio. Un tiempo, sin duda, contradictorio, intenso y frágil. Como casi todo lo que importa de verdad.
Y ahí entras tú.
Para nosotros ha sido un regalo encontrarte. Cada correo que recibimos, cada idea que nos compartes, cada libro que llega a tus manos es una pequeña confirmación de que vale la pena seguir haciendo lo que hacemos.
Sabemos que este año no ha sido fácil para nadie. Pero, aun así —o quizá precisamente por eso— nos sentimos profundamente agradecidos de tenerte cerca. El camino da menos miedo cuando se hace tan bien acompañado.
Ahora es época de buenos deseos y, por nuestra parte, deseamos que tus días estén llenos de amor y de serenidad. Que las penas, si llegan, sean ligeras en tu corazón. Que encuentres un momento para sentir que sí, que todo está donde merece la pena estar. Que tú importas.
Y ya está.
Hasta que nos leamos de nuevo, cuídate mucho y sé feliz.
